Aprender a manejar el estrés puede ser un pequeño cambio con un gran impacto positivo en tu salud física y mental.
Todo el mundo tiene estrés
El estrés es una parte normal de la vida. Puede sentir estrés en el cuerpo cuando tiene mucho que hacer o cuando no ha dormido bien. También puede sentir estrés cuando se preocupa por cosas como el trabajo, el dinero, las relaciones, o un amigo o familiar que lucha con enfermedades o circunstancias difíciles.
En respuesta a estas tensiones, el cuerpo libera sustancias químicas que aumentan la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la respiración, la disponibilidad de energía celular y el flujo sanguíneo a los músculos. Al mismo tiempo, libera sustancias químicas que ralentizan funciones corporales menos urgentes relacionadas con la digestión, el crecimiento, la actividad sexual y aspectos del sistema inmunitario.
Estas respuestas al estrés tienen como objetivo ayudar al cuerpo a reaccionar con rapidez y eficacia ante situaciones peligrosas o de alta presión (conocidas como la reacción de “lucha o huida”) y eran especialmente importantes cuando nuestros antepasados vivían en la naturaleza, expuestos a depredadores y condiciones climáticas extremas.
Cuando el estrés no cede
Cuando el estrés aparece y desaparece con relativa rapidez, el cuerpo puede volver a funcionar con normalidad y salud. Cuando reaccionamos constantemente a situaciones estresantes (estrés crónico), las células del sistema inmunitario pueden causar una inflamación persistente. El estrés crónico y la inflamación se han relacionado con una menor capacidad para combatir virus (desde el VIH hasta el resfriado común). mayor riesgo de padecer una serie de problemas de salud, incluyendo enfermedades cardíacas, dolores de cabeza, problemas intestinales, disfunción sexual, diabetes e incluso cáncer.
El estrés también puede causar otros síntomas físicos, entre ellos:
- Acné y otros problemas de la piel
- Dolores y tensión muscular
- Náuseas, dolor de estómago y acidez estomacal.
- Diarrea, estreñimiento y otros problemas digestivos.
- Períodos irregulares o dolorosos
- Cambios en el apetito y el peso
Diez consejos para afrontar el estrés
- Sea realista: Quizás estés asumiendo más responsabilidad de la que puedes o debes manejar, ya sea por tu cuenta o por tu familia. Si te sientes abrumado por la cantidad de cosas en tu agenda, ¡está bien decir "no" a nuevas actividades! También puedes decidir dejar de hacer alguna actividad que no sea necesaria. Si tus amigos o familiares critican tus decisiones, explica por qué estás haciendo los cambios. Si eres padre o madre y las actividades de tus hijos te generan estrés, estate dispuesto a escuchar sus preocupaciones y a estar abierto a llegar a acuerdos.
- Nadie es perfecto: Olvídate de la idea de "superhombre/supermujer". No esperes la perfección ni de ti ni de los demás. Pregúntate: ¿Qué hay que hacer realmente? ¿Cuánto puedo hacer? ¿Es realista la fecha límite? ¿Qué ajustes puedo hacer? No dudes en pedir ayuda si la necesitas.
- Meditar: Tan solo 10 a 20 minutos de reflexión tranquila pueden aliviar el estrés crónico y aumentar tu tolerancia a él. Aprovecha ese tiempo para escuchar música, relajarte e intentar pensar en cosas agradables (o en nada).
- Visualizar: Usa tu imaginación e imagina cómo puedes gestionar una situación estresante con mayor éxito. Ya sea una presentación de negocios o una mudanza, muchas personas sienten que los ensayos visuales aumentan la confianza en sí mismas y les ayudan a adoptar un enfoque más positivo ante una nueva tarea.
- Una cosa a la vez: Para las personas bajo tensión o estrés, la carga de trabajo diaria a veces puede resultar insoportable. Quizás sientas que tienes que hacer varias cosas a la vez, pero eso suele generar más estrés. Aborda cada tarea a la vez. Haz una lista de las cosas que necesitas hacer y empieza con una. Una vez que la completes, pasa a la siguiente. La sensación de ir tachando elementos de una lista es muy satisfactoria y puede motivarte a seguir adelante.
- Ejercicio: El ejercicio regular es una forma popular de aliviar el estrés. Permite que el cuerpo libere la energía que genera al prepararse para una respuesta de "lucha o huida" ante el estrés o el peligro. De veinte a treinta minutos de actividad física benefician tanto el cuerpo como la mente.
- Consigue un pasatiempo: Tómate un respiro de tus preocupaciones haciendo algo que disfrutes. Ya sea jardinería, pintar, armar rompecabezas o jugar videojuegos, reserva tiempo para disfrutar de tus intereses. La sensación de estar "desconectado" que producen estas actividades es una excelente manera de relajarse.
- Respiradero: Hablar con un amigo o familiar te permite saber que no eres el único que tiene un mal día, cuida a un niño enfermo o trabaja en una oficina ajetreada. Intenta limitar las quejas y mantener conversaciones constructivas. Pregúntales cómo han lidiado con una situación similar que te esté estresando. Deja que te brinden amor, apoyo y orientación. No intentes afrontar la situación solo.
- Sea flexible: Si encuentras oposición constante en tu vida personal o profesional, replantea tu enfoque del problema. Discutir solo intensifica el estrés. Ten en cuenta las opiniones de los demás y prepárate para ceder. Si estás dispuesto a ser complaciente, es posible que los demás te encuentren un punto medio. No solo reducirás tu estrés, sino que podrías encontrar mejores soluciones a tus problemas.
- Sea moderado con las críticas: Quizás esperes demasiado de ti mismo y de los demás. Intenta no aferrarte a la frustración o la decepción cuando otra persona no esté a la altura. Puede ser un compañero de trabajo, tu cónyuge o un hijo cuyo comportamiento intentas cambiar o con el que no estás de acuerdo. Evita las críticas sobre el carácter, como "Eres muy terco", e intenta ofrecer sugerencias útiles sobre cómo alguien podría hacer algo diferente. Además, recuerda ser amable contigo mismo. El diálogo interno negativo no soluciona los problemas y te hará sentir peor.
Si está tomando medidas para vivir un estilo de vida saludable pero aún siente que tiene dificultades con su salud mental, visite mhascreening.org Para revisar sus síntomas. Es gratuito, confidencial y anónimo. Una vez que tenga sus resultados, le brindaremos información y le ayudaremos a encontrar herramientas y recursos para sentirse mejor.
