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Llevar un diario personal nos ayuda a procesar nuestras experiencias y a reconocer lo bueno de la vida cotidiana que muchas veces pasamos por alto. Además de los beneficios emocionales, el acto físico de escribir también es bueno para el cerebro y favorece el aprendizaje y la memoria.

Usa las preguntas que aparecen a continuación para reflexionar sobre tus pensamientos y emociones mientras trabajas para tener más días buenos.

  1. Piensa en una pequeña acción reciente de un amigo, un ser querido o alguien de tu comunidad que te haya alegrado el día. ¿Por qué fue especial para ti?
  2. La atención plena y los momentos de quietud pueden mejorar la concentración y ayudarnos a cambiar de perspectiva. ¿De qué manera podrías crear un momento de pausa hoy para ti, tu familia, tus amigos, tus compañeros o tu comunidad?
  3. Desde la parte superior de la cabeza y hasta la punta de los pies, observa cómo se manifiestan en tu cuerpo los sentimientos de emoción, confianza y calma. ¿Puedes enumerar 5 sensaciones que te hayan sorprendido? Si necesitas ayuda para pensar en distintas emociones, usa esta lista de sentimientos.
  4. Pedir ayuda requiere coraje. ¿Qué le dirías a alguien que le cuesta pedir ayuda cuando más la necesita? ¿Alguna parte de este mensaje te resuena y sientes que se aplica a ti mismo?
  5. Elige 10 cosas que puedas escuchar, oler, ver o sentir a tu alrededor. Para cada una, piensa en algo por lo que estés agradecido. Por ejemplo: “Agradezco a las abejas por producir la miel de mi té”, “Valoro a mi hermana por regalarme este suéter tan cómodo”, “Agradezco al camionero que recoge la basura por mantener limpia nuestra comunidad”.
  6. Escribe una carta a tu “yo” del futuro, agradeciéndote por haber llegado a un nuevo día, mes o año. Celebra la resiliencia que crees que vas a reconocer en ti mismo. ¿Qué obstáculos crees que superarás entre el presente y ese momento futuro? ¿Qué crees que necesitarías escuchar para seguir adelante?
  7. Haz una lista para un “buen día”. Enumera 15 cosas que, si ocurriesen, harían que mañana fuera un buen día para ti. No te limites y no tengas miedo de disfrutar de las cosas simples o de soñar a lo grande. Luego, elige tres de esas respuestas de la lista y piensa en cómo puedes hacerlas realidad. ¿Puedes empezar a trabajar hoy mismo en alguna de estas metas para que se hagan realidad en tu futuro?
  8. Mantener la esperanza en momentos difíciles puede parecer imposible. Piensa en algún momento del pasado en el que la esperanza te haya ayudado a superar un miedo, una dificultad o un desafío. ¿Qué te motivó a seguir adelante? ¿Cómo se manifestó la esperanza en tu cuerpo, en tus relaciones con otros y en tus acciones? ¿Hay un pequeño destello de esperanza que quieras celebrar hoy?
  9. Tener días buenos implica una combinación de decisiones saludables, momento a momento. ¿Qué te ayuda a tomar las mejores decisiones para ti mismo a lo largo del día? Piensa en todos los aspectos de tu bienestar. ¿De qué manera tu rutina de sueño, tus vínculos saludables y tu actividad física podrían contribuir a tener un día más positivo?

Si te está resultando difícil tener días buenos, recuerda que hay ayuda disponible y que no tienes que pasar por esto a solas. Examina tu salud mental con una prueba gratuita, rápida y anónima en mhascreening.org.

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